sábado, 28 de abril de 2018

La medicina integrativa es la práctica donde se conjugan las  llamadas terapias alternativas y complementarias. Es una búsqueda del potencial natural del cuerpo para buscar su equilibrio.

En este tipo de práctica profesional es muy importante el concepto que el organismo tiene sus propios mecanismos para mantener la salud y el querer administrar un tratamiento no puede ir en contra de estos mecanismos endógenos. 

En la práctica de la medicina integrativa la mente y las emociones, así como el estilo de vida son parte fundamental en favor de la salud.

La medicina integrativa es una apertura, no es un reemplazo, es un complemento para la búsqueda de la salud.

Es muy importante recordar que cada paciente, cada individuo es único con unas condiciones, circunstancias y necesidades únicas! Por eso no se trata de aplicar protocolos establecidos para una situación en salud, es tomar lo mejor de cada una de las herramientas para proporcionar el mejor de los equilibrios posibles. Eso es precisamente lo que le da el nombre de integrativa, sin olvidar su relación con el método científico.

El papel del paciente es fundamental, no se trata de delegar la responsabilidad de su evolución en el terapeuta, es un trabajo conjunto, donde la observación, la dedicación y el conocimiento se conjugan. 

¿Estás List@ para cambiar tu vida?


martes, 26 de diciembre de 2017

Ver a un paciente es hilar su historia, sus emociones, su vivencia. La terapia podría describirse como tejer un vestido único, a su talla y medida. 

Encontrar el momento magnético del paciente, el momento de la relación máximo que es terapéutico.

En la enfermedad encontramos un desorden, pero es posible pasar al orden a través de ese desorden. En sintergética se intenta trabajar ese orden. El dolor, la enfermedad, la fricción son oportunidades para buscar el orden.  

Para buscar el orden utilizamos la luz, el color, los filtros de información en puntos específicos como son los puntos de acupuntura utilizados en la medicina china. 
Durante la sesión combinamos el uso de varias herramientas buscando una relajación del paciente, para que la recepción de la terapia sea la máxima posible. 

lunes, 6 de noviembre de 2017

Si en algún momento pensamos que no podremos con una situación, la activación en el sistema nervioso de la amígdala llevará a una activación en el hipotálamo para producir la hormona corticotrófica (CRH). Cuando evaluamos un acontecimiento como estresante y el aumento del CRH se produce una respuesta fisiológica del stress. Esto mantenido en un tiempo nos lleva al stress crónico. Para regular esto, el hipocampo regula la actividad amigdalina.


La amigdala se activa ante el miedo, reacciones de hiperalerta que activa la vía hipofiso adrenal que llevará a que la hipósifis genere el ACTH y esto lleva a que se active la producción del cortisol suprarrenal.

Esta es una via normal, pero si esta via se mantiene hiperactiva puede afectarse nuestra salud.

En un stress crónico sostenido la glándula suprarrenal puede agotarse, producir menos cortisol y esto produce alteraciones inmunes. En el estrés crónico se produce generalmente una disregulación de este sistema principalmente por falla hipocámpica en el control de la CRH.

La resiliencia es como nos enfrentamos a situaciones adversas, como las evaluamos positivamente y como nos resistimos frente a ellas. Esto tiene efectos fisiológicos! Porque llevará a que la vía del stress se regule debido a la producción de neuropeptidos, que son llamados los neuropeptidos de la resiliencia.

La resiliencia permite que la reacción en el cuerpo promueva la salud, la cual tambien promueve el estado de relajación.

Efectos del stress crónico:

En el cerebro se produce atrofia neuronal hipocámpica y de la corteza prefrontal debido a la liberación de factores neurotoxicos estimulada por los glucocorticoides.
A nivel psicológico se produce ansiedad y depresión.
A nivel metabólico se produce hiperglucemia, resistencia a la insulina,  alteraciones en el metabolismo de lípidos y proteinas.
A nivel cardiovascular se produce hipertensión arterial, enfermedad coronaria, ateroesclerosis, hipertrofia ventricular.
A  nivel inmunológico se produce disminución de la inmunidad celular, predisposición a las alergias o tendencia a la autoinmunidad dependiendo de otros factores acompañantes.