jueves, 5 de noviembre de 2015

En la aparición de enfermedades crónicas degenerativas la influencia de la alimentación, las emociones y nuestra carga genética son factores determinantes.

Esta interacción genera un complejo clave porque las células pueden afectarse, desordenarse, llenarse de una matriz como sucede, por ejemplo, con el amiloide ( ), en la enfermedad de Alzheimer.  

En este caso, la acumulación leve de estas sustancias van generando cambios sobre todo en el sistema nervioso central,  donde el razonamiento y la comprensión comienzan a afectarse.


La proteína B amiloide se asocia con el Alzheimer, sin embargo su actividad fisiológica es regulatoria originalmente, favoreciendo la disminución de estados inflamatorios o de stress.
Cuando se afecta o se muta esta proteína es cuando se presentan los síntomas.

Un ejemplo del uso de los alimentos y la protección ante enfermedades degenerativas nos lo da la curumina, que es un colorante natural procedente de la cúrcuma, especia obtenida del rizoma de la planta del mismo nombre cultivada principalmente en la India y utilizada desde la antigüedad para diversas aplicaciones. 


La especia es un componente fundamental del curry, al que confiere su color amarillo intenso característico.

La cururmina se ha identificado como neuroprotector y aunque esta no inhibe la formación del amiloide ( ), reduce la toxicidad que se produce cuando se generan estos conglomerados. 



Nuestra alimentación equilibrada, donde se incluyen diferentes nutrientes, es fundamental. 

Lamentablemente en el día a día dedicamos poco tiempo a comer adecuadamente, con tranquilidad, sin prisas, y sobre todo combinando los alimentos. 

Somos lo que comemos.....


En el siguiente link encontrarás una información muy interesante sobre el cerebro y el alzheimer:

https://alz.org/braintour/synapses_neurotransmitters.asp


Referencias:  2015 Nov 3. Curcumin Attenuates Amyloid-β Aggregate Toxicity and Modulates Amyloid-β Aggregation Pathway.Thapa A, Jett SD, Chi EY.